| Es conveniente separar los distintos tipos de residuos cotidianos en los propios domicilios. Para ello se
pueden usar bolsas distintas, pequeñas papeleras, e incluso si se dispone de espacio existen papeleras
comerciales compartimentadas que facilitan mucho la separación. Siempre que sea posible, disponer en los hogares de al menos 4 recipientes para los residuos, preferiblemente coloreados para desperdicios orgánicos, papel y cartón, vidrio y envases. |
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| Motivar a los niños hacia el reciclaje y hacerles partícipes de la separación en casa y de todo el proceso. La asociación de colores y residuos es un educativo juego, y el bajar la basura, aunque sea acompañados, les hará sentirse importantes. Además, su ejemplo será “irresistible” para el resto de ciudadanos. |
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| Adquirir productos de forma racional. |
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| Tener presente permanentemente un equilibrio entre la cantidad necesaria, la cantidad que se compra y la cantidad de residuo de envase que se generará. Es preferible adquirir una cantidad determinada de un producto contenida en un solo envase, que en varios de menor capacidad. |
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| Aprovechar al máximo la vida útil de los productos. |
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| Adquirir productos “ecológicos”. |
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| Eliminar el resto de residuos, es decir, los residuos especiales (textiles, fluorescentes, voluminosos, peligrosos, escombros, etc), en los Puntos Limpios . Para algunos tipos de residuos hay disponibles contendores específicos que facilitan la eliminación de pilas (comercios), medicamentos (farmacias, centros de salud), textiles (en algunas calles). |
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